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sábado, 7 de noviembre de 2020

Plantas no podadas, en parrales...


Plantas que no fueron podadas, en la temporada anterior:
Puede provocar vecería y crecimientos que distanciaron los elementos productivos de la cruz. 

En parrales, esto sólo se podrá remediar con podas severas, lo que está ligado a menor producción por uno o dos ciclos consecutivos.



viernes, 6 de noviembre de 2020

Informe de Calicata. Parral cuadro nueva plantación. 25 de Mayo.

Observación.

El 80 % de las raíces se encuentran antes de los 40 cm de profundidad, siendo la zona de mayor extracción. A los 10 cm se observa una raíz gruesa y horizontal. Esto indica que las condiciones en profundidad son hostiles para el desarrollo de raíces. La primera capa se suelo es de textura franco arcillosa a arcillosa. Le sigue una capa de 15 cm de arcilla, luego hay 10 cm de acumulación de materia orgánica (fondo de laguna), posteriormente 15 cm de arcilla y finaliza en una textura arenosa en profundidad. Los cambios de textura están ligados a cambios de velocidad de infiltración por diferencias en los tamaños de los capilares que se conforman en el suelo. Se produce retención de agua entre capa y capa en la zona de interfase. Esto genera acumulación de agua en la zona de exploración radical y anoxia o asfixia.
La raíz necesita una combinación teórica del 50% de fase sólida, 25% gaseosa y 25% líquida. Cuando se produce un riego, se satura el perfil de agua desplazando al aire; sin embargo, luego de 48 h debe restablecerse el equilibrio en un suelo normal.  Si esto no ocurre, la raíz comenzará a asfixiarse. Las raíces se observan rojas, por acumulación de ácido acetil salicílico, por lo que se corrobora la existencia de anoxia y que el agua permanece retenida en el perfil por un período prolongado.
Se observa una ligera coloración rojiza en el perfil, lo que está relacionado con procesos de óxido reducción que indicarían un nivel de fluctuación de agua, no marcado, a los 40 cm. Esto puede estar originado por el proceso que se explicó o por la presencia de freática. Dado que no existe un indicativo visual que corrobore la presencia de freática a 40 cm (salinización o maleza indicadora), se admite que la fluctuación de agua es por acción humana. Se supone que el riego está realizándose con láminas altas o gran volumen en unidades de riego de gran tamaño. Los problemas de drenaje e infiltración por cambio de texturas se producirán hasta los 80 cm.


Figura 1. Raíz horizontalizada a los 10 cm de profundidad.



Figura 2. Coloraciones rojas que indican anoxia.



Figura 3. Capas pesadas de texturas arcillosas que dificultan el drenaje.


Recomendaciones.

Se sugiere, previa plantación, realizar movimientos de suelo profundos (80 cm mínimo) para mejorar la infiltración, rompiendo en parte, las capas de diferentes texturas. Para esto se deberá usar subsolador, teniendo en cuenta que es necesario 1 HP por cada cm de profundidad de trabajo. Se realizará en dos pasadas sobre la misma línea y cruzando en el cuadro. No se deberá llegar hasta los perimetrales (riesgo de que se aflojen). A posteriori, deben hacerse fuertes incorporaciones de materia orgánica de cualquier origen, para mejorar las propiedades físicas del suelo (aireación, infiltración, drenabilidad). El agregado de materia orgánica se deberá hacer luego de pasado el subsolador y con un zanjeador. En el caso de usar guano de cabra, se deberá garantizar un mínimo de 40 t/ha.
El orden lógico de labores será:
Arreglo de la estructura; cosecha; arrancado (abril – mayo); laboreo de suelo (junio – julio); incorporación de materia orgánica y, para finalizar, plantación (septiembre).
Se recomiendan riegos más frecuentes y livianos. Esto se puede lograr disminuyendo del tamaño de las unidades de riego. Otro factor que influye está en la nivelación (control de niveles invierno) y la cantidad de regueras que se abren de modo simultáneo (menor cantidad de regueras permitirán un riego más rápido y eficiente).



Virosis en la vid: manejo del viñedo


jueves, 5 de noviembre de 2020

Informe de visita. El Médano, San Juan.

Fiesta 11 ha en cuatro parrales. Antigüedad de plantación variable.

En su totalidad, se trata de suelos arenosos. Se desconoce su profundidad, lo que podrá evaluarse con una calicata. En general este tipo de suelos son de baja aptitud agrícola, ya que no poseen capacidad de intercambio catiónico o aniónico, lo que los hace de bajo contenido de nutrientes, especialmente nitrógeno. Tampoco poseen capacidad de retención de agua y su contenido de materia orgánica en nulo.
Estas situaciones determinan dificultades para el crecimiento normal de la planta y complejiza el manejo del agua de riego. Se observa un crecimiento desparejo en sectores con problemas de nivelación al momento de la implantación. En la actualidad, el equipo de riego debe solucionar todos los problemas de frecuencia, lámina y distribución de agua, facilitando el crecimiento y otorgando máxima homogeneidad en los cuadros.

Recomendación: evaluar el equipo de riego y ajustar las horas de riego/frecuencia en función de la evapotranspiración de cultivo y características de suelo. Se solicitan características del diseño de equipo.



Figura 1. Pobre expresión vegetativa.

Fertilización. La expresión vegetativa podrá mejorar si se ajustan los niveles de fertilidad. Estos se suponen bajos dado el pobre crecimientos en brotes para la época (60 cm promedio respecto a 90-120 ideales).

Recomendación: realizar pequeñas fertilizaciones con urea incorporada en, por lo menos, dos oportunidades hasta envero (luego se podrá producir desequilibro). Las cantidades por planta se podrán ajustar a 30-40 g (no conviene mayor cantidad porque se perderá en el perfil por lixiviación o lavado). Si hubiera equipo de fertirrigación, se resolvería el problema de fertilidad por completo, mejorando la expresión vegetativa y la producción.

Malezas. El control de malezas es deficitario con un alto nivel de infestación de chepica y cañota. Estas producen, sólo por competencia con la vid, una reducción en los rindes de un 20-30%.

Recomendación: en sectores con crecimientos de más de 40-50 cm se debe; primero, pasar desbrozadora y; luego, aplicar herbicida en máxima concentración y en dosis de 5 l/ha ajustando el caudal a 200 l/ha. Se debe ingresar en el período de crecimiento un mínimo de 4 veces por cuartel.



Figura 2. Deficiente control de malezas.

Formación de plantas. Se observa un cuartel de mayor crecimiento y excelentes condiciones de vigor y expresión vegetativa. Sin embargo se observa envejecido, por malas prácticas de poda, y con mala formación.

Recomendación: regular las plantas a 4 braceros por planta, preferentemente bajo los alambres maestros. Luego se podrá dejar dos cargadores/guía por bracero, de largo variable (según vigor). La variedad responde mejor a podas largas (superior a 10 yemas por guía). En Estados Unidos, desde donde se crea, se la poda a 15 – 20 yemas/cargador. Se debe eliminar en la poda siguiente un bracero mal ubicado por planta (redistribuyendo la carga en los otros braceros).
Se debe evaluar la poda futura con peso de poda y porcentaje debrotación, definiendo cargas y distribuciones. 

Criterio: en toda buena poda se debe volver a la cruz generando puntos de restauración, de otro modo la planta enviará todo su energía a las puntas, por ser una liana, y perderá su forma, volviéndose improductiva.  

  

Figuras 3 y 4. Plantas con braceros que se alejan de la cruz y están enmaderadas.

Conclusión: la principal oportunidad de mejora está en el control de malezas. El equipo de riego instalado es una fortaleza de la empresa. Sería conveniente invertir en equipo de fertirrigación, ya que es una necesidad por el tipo de suelo y colocar alambres en los parrales que poseen suficiente expresión para la carga 2017. Se observan plantas de muy buena expresión y gran potencial. Esto determina que, logrando que toda la finca alcance máxima homogeneidad, en un plazo de 3 años se podrá alcanzar un nivel de producción potencial de 100.000 kg de pasas o 400.000 kg de uva fresca.




Preparación de Caldo Bordelés


Su principio activo es el cobre y actúa como fungicida y bactericida de contacto.
En vid conducidas bajo parral, para un gasto de 1000 l/ha, se recomienda una aplicación al 1%; es decir 10 kg/ha de sulfato de cobre neutralizado con cal viva (CaO) o apagada (CaOH).

Esta es la dificultad de uso del caldo: su preparación.

El sulfato de cobre debe estar neutralizado. De otro modo, el sulfato de cobre es un compuesto ácido que produce corrosión de alambres y puede deteriorar la estructura del parral y maquinaria de aplicación.

Para neutralizarlo se indica en bibliografía 1 kg de cal apagada (CaOH) por cada kilogramo de sulfato de cobre o 600 g -700 g de cal viva (CaO) por cada kilogramo de sulfato de cobre. Luego de mezclar es necesario control el pH (neutro o 7).