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viernes, 10 de enero de 2020

Informe de visita a finca: 9 de Julio, San Juan.


Observaciones y recomendaciones

Syrah. En este cuadro se observan signos de intoxicación con boro. Esta es una sal tóxica, como el cloro, que se acumula a lo largo del ciclo de producción y presenta un límite cercano entre niveles normales y tóxicos. Es probable que exista un riego deficitario que agrave la sintomatología y/o que se haya producido un aumento relativo en la concentración de este elemento en el agua de pozo, por una disminución de los niveles freáticos, como consecuencia del déficit hídrico de esta temporada.
Recomendación: aumentar la frecuencia de riego y reducir el tiempo, aplicando la misma lámina o una lámina mayor. Esto evitará una mayor acumulación de sales tóxicas para la vid.



Figura 1. Síntoma de intoxicación con boro tardío, en hojas.

Bonarda. Se observa un crecimiento normal con coloraciones antociánicas en hojas, normales para la época y variedad.
Sultanina. Se observan plantas son signos de estrés hídrico. Dado que el suelo es arenoso, la forma del bulbo húmedo es alargada. De regar 9 h, es probable que parte de la lámina aplicada profundice por debajo de la zona de exploración de las raíces, sin ser absorbida. Por otro lado, una frecuencia de riego de cinco días podrá producir migración de sales tóxicas desde la periferia del bulbo húmedo hacia la zona de exploración de raíces (movimiento de sales desde las zonas de mayor concentración hacia las de menor concentración). Hay signos de salinización de suelo, presencia de sales y malezas indicadoras (espina blanca).
Recomendación: modificar la frecuencia de riego (cada dos días o todos los días), con menor cantidad de horas por cada riego.



Figura 2. Sultanina con signos de estrés hídrico, pobre expresión vegetativa, brotes de longitud menor a 1 m y entrenudos cortos.



Figura 3. Presencia de malezas indicadoras de salinidad en la línea de plantación.

Aspiran y Malbec. Se observan racimos con corrimiento. Esto se pudo haber producido por factores climáticos (viento, exceso de calor o frío) y/o por el agregado de fertilizantes nitrogenados en un momento cercano a la floración.
Recomendación: no pueden evitarse los efectos climáticos; sin embargo, pueden evitarse los efectos negativos de una fertilización nitrogenada, programando la fertilización y tipo de nutrientes a aplicar, según momentos críticos y demandas del cultivo. Para el ciclo 2020-2021 se sugiere hacer un plan de fertilización.
  


 Figura 4. Aspirant Bouchet con milerandage o corrimiento. Posibles causas: clima y/o fertilización nitrogenada cercana a la floración.

Superior Seedless. Hay racimos con medialuna. Esta es una lesión originada por la acumulación de agua en la zona de inserción del pedicelo. Esto genera una ruptura en la epidermis de la baya (forma de medialuna) que produce pudriciones y desgrane.
Recomendaciones para próximo ciclo: la lesión se producirá ante un exceso de roció matutino o luego de lluvias. Hay que estar atento a la aparición de los primeros signos de la lesión y, cuando aparece, se debe usar un fitosanitario fungistático-secante de bajo periodo de carencia (dióxido de cloro 1 l/ha).

Cereza - Superior Seedless - Flame Seedless. Los cuarteles de estas variedades presentan un ligero desequilibrio vegetativo, con brotes de más de 2 m de largo, entrenudos de 15 a 20, más de tres feminelas por brote y la cruz de la planta cerrada. Todo esto indica un exceso de vigor. Además, los brotes se encuentran en crecimiento activo en un momento donde deben presentar crecimiento detenido. Esto determina que la energía que debe estar destinada exclusivamente a alimentar a los racimos (envero), está siendo consumida por los brotes.
Recomendaciones:
I Durante la poda 2020 hacer una regulación de la carga y distribución de yemas mediante la medición de porcentaje de brotación y peso de poda.
II Evitar fertilizaciones en exceso.
III Evitar riegos en exceso.



Figura 5. Brote con crecimiento activo en envero (inicio de la maduración). El ápice se encuentra por encima de la última hoja expandida, cuando debería estar por debajo.


martes, 7 de enero de 2020

Observación de calicata antes de una plantación

Una calicata antes de hacer una plantación, determina las labores previas y evita problemas de manejo de suelo




Observación de calicata:
Textura franco arcilloso hasta 40 cm de profundidad. Textura arcillosa con concreciones calcáreas desde 40 cm hasta 1,2 m de profundidad. Textura franco arcillosa desde 1,2 m de profundidad.
Acumulación de materia orgánica (coloraciones oscuras) a 60 cm
Cambios de color verde-naranja entre los 20 y 50 cm de profundidad.



Descripción: se trata de un perfil de suelo con poca permeabilidad y problemas de infiltración. Su manejo en complejo, ya que las condiciones de alta retención de humedad y baja infiltración determinan condiciones que favorezcan la compactación del perfil y formación de pie de arado.
Por la baja permeabilidad y mala infiltración el manejo del agua de riego (durante cultivo) deberá realizarse con extrema precaución: riegos de alta frecuencia, rápidos y baja lámina (unidades de riego reducidas a la melga y con largos no superiores a los 150 m)
Estas condiciones podrán ocasionar clorosis férricas y deficiencias de magnesio, debido a que el suelo es calcáreo. También se podrán presentar dificultades en la absorción de fósforo.

Manejo preplantación.
Respetando los perimetrales (deben mantenerse firmes para evitar una posible caída de la estructura), sobre la línea de plantación se debe subsolar a 1 m de profundidad. Para garantizar esta profundidad se debe trabajar con tractor superior a 100 HP y hacer doble pasada. Luego cruzar.

A futuro: será necesaria la incorporación de fuertes cantidades de guano en zanjas o hoyos (40 t/ha), para mejorar las condiciones físicas del suelo. 

Informe de diagnóstico. Vistas a fincas con vides.

A continuación se presentaran casos observados en una misma finca.
Para cada caso se plantean alternativas de solución generales.

Parral Cereza Viejo. Se observan plantas viejas que coexisten con plantas nuevas. Para optimizar el desarrollo de la planta vieja y garantizar una producción adecuada, se debe proceder a eliminar la planta vieja. Esto se observa en más de un cuadro, por lo que se recomienda planificar la labor a razón de un cuartel/año, para que no exista un gran impacto en la producción. La eliminación de la planta vieja, en el corto plazo, producirá una disminución temporal de la producción. Luego la producción aumentará (por mejoras en los elementos de sostén y carga).
En algunas situaciones se observan signos de intoxicación con boro y cloro. Es normal una acumulación de sales a lo largo de la temporada. Sin embargo, esto puede interpretarse como una deficiencia en el riego, por una carencia de lámina de lixiviación o por tratarse de un sector ligeramente más alto.




Figura 1. Síntoma de intoxicación con boro en planta de cereza.

Plantas enmaderadas. Se observan plantas enmaderadas y con formación de braceros que van hacia el centro de la melga. Este tipo de formación dificulta la conducción de savia y reduce la fertilidad de las yemas. Por otra parte, impide algunas labores con tractor. Se recomienda una poda de rejuvenecimiento al 25%. Esto es que, bajo el supuesto de que existan cuatro braceros por planta, se elimine un bracero por año, redistribuyendo la carga (pitones y/o cargadores) en los demás braceros. De este modo, no debería haber disminución en la producción. Sin embargo, se requiere una estimación del potencial de carga (cantidad de yemas por planta a dejar) con ecuaciones que contemplen casos de bajo, medio y alto vigor. Se recomienda antes de la poda realizar peso de poda y porcentaje de brotación para llegar a las ecuaciones de poda que respondan a la capacidad de las plantas.


Figura 2. Braceros enmaderados hacia el interior de la melga.



Figura 3. Planta nueva en el mismo espacio que una planta vieja.


Figura 4. Plantas con excelente expresión vegetativa síntomas de intoxicación por cloro ni boro.

Plantas con brazo muerto. Se trata de una enfermedad lenta y progresiva que afecta la madera. Es un conjunto de hongos xilófagos que ingresan por las partes superiores y avanzan hacia el interior e inferiores. Se podrán eliminar los brazos enfermos hasta llegar a zonas sin infección o de aspecto sano (blanco). Luego de grandes cortes, para evitar la inseminación con nuevo inóculo, se podrá pintar con látex al agua + 500 g de captan / oxicloruro de cobre o carbendazim. No se aconseja realizar mugrones desde plantas enfermas, ya que la nueva planta estará infectada.


Figura 5. Plantas con hoja malvón o brazo muerto.

Parral Cereza Nuevo. Se observa un sector de parral con baja expresión vegetativa. Esto se asocia a un tipo de suelo franco arenoso – arenoso y al resultado de labores con tractor que pueden estar afectando la zona de exploración de raíces.
Se observa que el control de malezas, en la mayoría de la finca, es principalmente con tractor + uso de destroncado. No se recomienda el uso de destroncado y se sugiere el aumento de uso de herbicida.

Malezas. Se observa en todos los cuarteles en mayor o menor medida. Una dosis de mantenimiento es de 3-4 l/ha. En sectores con mayor densidad se debe aplicar a razón de 5-6 l/ha. Se recomienda iniciar el período de aplicación con malezas de hasta 15 cm. Mayor altura implica mayor erogación, mayor gasto y mayor dificultad. Para un completo control de malezas es necesario un uso herbicidas de modo permanente y por un plazo no menos a tres temporadas (no es el caso observado).
En las situaciones en donde la maleza haya crecido por encima el nivel normal, se debe emplear desmalezadora (o rastra en su defecto), previa aplicación del herbicida.
El control más importante, para este tipo de malezas, se realiza durante el cierre del ciclo (marzo-abril). Cuando se usan herbicidas sistémicos en otoño (glifosato), este se traslada a los órganos de reserva, produciendo un control más efectivo. Se recomienda una dosis de 3-6 l/ha para un gasto no superior a 200 l/ha con mochila (regulación de caudal con picos de menor volumen). En condiciones difíciles, se puede combinar glifosato con MCPA a razón de 1,5 l/ha. La aplicación se hace cubriendo el ancho de trabajo, según pico y sin mover brazo de un lado hacia otro. Pico ideal: abanico plano 0,1-0,2 110, manteniendo el brazo quieto y garantizando una aspersión pareja, mientras el aplicador camina en línea recta. La cobertura completa se debe lograr por la superposición del ángulo de cobertura (110) entre ida y vuelta.
En primavera – verano deberá haber un mínimo de 3 a 4 intervenciones químicas. Durante la temporada en verde se recomienda el uso de herbicidas + desbrozadora para evitar el uso de rastra y el daño en raicillas nuevas.
Es importante tener en cuenta: de existir raíces superficiales, estas se podrán romper al controlar malezas con rastra. En este caso es mejor usar una desbrozadora. El control con herbicidas es muy efectivo y más eficiente cuando las malezas son pequeñas.

Manejo de suelo arenoso. Para mejorar la retención de humedad y nutrientes, incrementando los contenidos de materia orgánica en el suelo, se podrá incorporar guano a razón de 30-40 t/ha en hoyos o zanjas. La época de incorporación va desde mediados de mayo a principios de julio. Existen tres meses para que ocurra un proceso de descomposición de la materia orgánica y liberación de nitrógeno. Es por este motivo que no se recomienda demorar la labor de incorporación por encima de la época señalada.


Figura 6. Presencia de malezas (cañota) en parral Cereza Nuevo. Suelo arenoso.

Manejo de sectores salinos. En general se observa un fuerte proceso de salinización. Se desconoce el origen. Esto puede atribuirse a la presencia de caliche o una capa compactada en profundidad. Se descarta la presencia de freática cercana como fuente del proceso. Es necesario realizar dos-cuatro calicatas (al comienzo y final de la finca) para evaluar la posibilidad de generar zonas de drenaje que permitan aplicar riegos de lavado.
Cuando se aplica una lámina de agua igual a la profundidad de suelo que se desea lavar, se elimina un 80% de sales. Es necesario tomar una muestra de suelos para determinar conductividad y RAS. Las oportunidades de mejora están en: crear sectores de drenaje, aplicar láminas de lavado y hacer incorporaciones de materia orgánica en hoyos cerca de las plantas o zanjas.

Realización de zanjas en otoño-invierno. Estas pueden ser complementadas con hoyos (90 cm en 4 puntos proximales a la planta) y rellenarlos con restos de poda, troncos, braceros, monte y/o guano. Esto garantizaría un sector de drenaje y aireación, facilitando el crecimiento de nuevas raíces. Al tapar, se forma el riego y se realiza el mismo trabajo, luego de tres o cuatro años en la otra melga, cuando se haya restablecido las raíces que se rompieron durante la ejecución del trabajo. No es conveniente ejecutar dos temporadas continuas de labores profundas (año por medio melga por medio), ya que se pone en riesgo la cantidad de raíces necesarias para una producción normal. Las zanjas deben tener un mínimo de 40 cm de profundidad. Se recomienda el agregado de fuertes cantidades de materia orgánica en zanjas de más de 60 cm, previa realización de calicata, para mejorar la retención de agua en el perfil, captación de nutrientes y distribución de raíces.

Incorporación de materia orgánica. Esta se realiza 4-5 meses antes de la época de máxima demanda. En este tiempo se producirá la liberación de nutrientes por procesos de mineralización – nitrificación, en el caso de guanos de cabra o caballo. Guanos de gallina, asociados a contenidos de nitrógeno del 3%, pueden ser incorporados un mes antes de la época en la que sea requerido. En todos los casos, se recomienda, para una mayor efectividad del uso de nutriente y propiedades físicas del guano, su incorporación. Las dosis sugeridas son hasta 4 t/ha para guanos de gallina y hasta 40 t/ha en el caso de guano de cabra.  Cuando el objetivo de la práctica es generar un mulch o cobertura orgánica, para evitar pérdidas de humedad del suelo por evaporación o para evitar formación de costras superficiales, se debe aplicar sin incorporar. Según se observa, no se trata de esta situación.
  


Figura 7. Parral salinizado.
  


Figura 8. Parral con fallas por presencia de sales.

Se observan rodales de amplitud variable que responden a signos de salinización e intoxicación con boro y cloro. Se crea el supuesto que es un proceso originado por problemas de nivel y fallas en la distribución de agua. Los sectores ligeramente altos, siempre funcionaran como sitios en donde se depositan las sales generadas por ascenso capilar.
Se recomienda analizar niveles, para lo que se puede contratar a un agrimensor o a alumnos de agronomía con la materia Topografía aprobada.
  


Figura 9. Parral Criollo con síntomas de intoxicación de cloro y boro.

Riego: dado que se conocen los tiempos de riego por cuartel, la frecuencia de riego y se considera un estado vegetativo correcto, sólo se recomienda no realizar roturaciones por labranza, mantener el control de malezas, para facilitar el avance del agua. Se podría, como mejora, tomar los tiempos de avance (cabecera a pie) y evaluar si la cantidad de regueras abiertas durante un riego es adecuada.


Figura 10. Falla en Cereza viejo por posibles desniveles y problemas de distribución de agua.

Conclusiones.

Se recomienda hacer un control de niveles y eliminación de altos. Sectores salinos, podrán dejarse, momentáneamente, como bajos para que tengan mayor provisión de agua y se facilite el proceso de eliminación de sales.
Se deberá garantizar el drenaje de suelos en procesos de salinización, por lo que se recomienda hacer calicatas para conocer la presencia de caliche o impedimentos en profundidad y conocer la capacidad de infiltración de los suelos dada por los cambios de textura.
Se recomienda hacer porcentaje de poda y peso de poda para ajustar la riqueza de carga a la capacidad por cuartel y variedad.
Se podrá emplear el uso de guano como mejorador de las propiedades físicas del suelo, sobre todo en sectores con procesos de salinización. Esta incorporación se podrá realizar entre mayo y julio, en zanjas profundas u hoyos de más de 90 cm de profundidad (según indique la calicata) con incorporación de materia orgánica a razón de 30-40 t/ha (excluir al guano de gallina en este criterio).
Para el control de cañota se debe evitar el uso de rastra en los meses de primavera y verano. Es preferible el control con herbicida en alta concentración: 5-6 l/ha de glifosato en no más de 250 a 300 l/ha de agua.
Plantas que no llegan al alambre en el primer año, deberán ser podadas a dos yemas.
Plantas viejas deberán ser eliminadas en los espacios en donde exista una planta nueva.
Las plantas enmaderadas deberán ser podadas con un criterio de renovación al 25%, eliminando un bracero por año.
En sectores arenosos el riego deberá ser más seguido (frecuente) con unidades de riego más pequeñas. En estos casos la distancia de cabecera a pie no debería ser superior a 80 - 100 m.

Para mayor información, comuníquese con su Ingeniero Agrónomo de confianza.

Otros sistemas de conducción… ¿Parral?

Sistema cuadrilateral para producción de pasas de uva en sistema DOV.
Se construye con postes de hierro galvanizados de 2,10 m de altura.

Tiene una cruz, cruce o cruceta al 1,8 m de altura. Desde este sector se arman los cordones, separados a 80 cm – 100 cm. Se utilizan dos alambres de conducción, uno para cada cordón.



  

En el sistema bilateral se utiliza sólo un alambre de conducción a 1,80 m de altura.

En ambos sistemas se emplean dos postes de hierro en los extremos de cada hilera.
Un tercer alambre, a los 40 cm desde el suelo, se usa como soporte de la manguera de riego.

2 m entre plantas y 3 m a 3,5 m entre hileras.




Dado que en la variedad californiana Sunpreme el secado de la uva se inicia en la planta, sin necesidad de desconexión vascular, no es necesaria la separación de las canopias como en el manejo normal de los sistemas DOV.

La lógica de los sistemas modernos se centra en la mecanización y el ahorro de costos.


Uso de plásticos perforados para evitar efectos negativos de la lluvia

Esta tecnología se emplea para uvas de mesa y uvas de vino fino en California. En todos los casos se trata de variedades tardías que serán cosechadas durante el período de lluvias.

¿Sabía qué? En el Valle de San Joaquin, California, el verano transcurre con temperaturas altas (alrededor de 40 °C) y bajas humedades relativas. Junio, julio, agosto y septiembre se los considera meses sin riesgo de lluvias. En septiembre una o dos lluvias podrán ocurrir como fenómeno extraño. En octubre se considera el inicio del período de lluvias que se intensifica hacia el invierno.



Los plásticos perforados evitan que los racimos se mojen en un 100% cuando llueve; sin embargo no son un impedimento para que el rocío se deposite y produzca una precipitación artificial.


Estos generan un ambiente húmedo por lo que deben realizarse aplicaciones fitosanitarias para el control de podredumbres.


El plástico no cubre el 100% de la canopia, sólo el área en la que se ubican los racimos.